Vivir en Bolivia se ha convertido en una aventura. Y no es que antes hayamos tenido un país de primer mundo, pero últimamente pareciera que estamos subiendo de nivel… solo que en modo supervivencia.
Hoy quiero hablar de cuentas bancarias y de cómo ser boliviano me empujó a abrir una empresa en Estados Unidos.
Porque llega un momento en que tener una cuenta bancaria en dólares en Estados Unidos deja de ser una decisión financiera sofisticada y pasa a ser algo tan importante como encontrar combustible, dólares y, tal como estamos en junio del 2026, hasta comida.
Pero empecemos por el resultado.
Hoy celebro un pequeño hito personal y profesional.
Hace algunos meses decidí crear una nueva empresa: Mario Chacon Consulting LLC, en Wyoming, Estados Unidos. El objetivo era muy concreto: Poder recibir pagos en dólares de manera legal, profesional y eficiente utilizando una cuenta bancaria empresarial real en Estados Unidos.
Y cuando digo real, me refiero a una cuenta en un banco real, a nombre de mi empresa, con dinero real y donde, en teoría, no debería aparecer mañana algún político gringo diciendo que los turistas no pueden tener cuentas bancarias… aunque creo que no pueden 😊.
¿Y los servicios financieros electrónicos que tanto se han multiplicado estos años?
Lo que pasa es que me causan un poquito de ansiedad.
Y no porque sean malos. Muchos funcionan muy bien.
Pero tienen limitaciones, comisiones, dependencias de otros servicios financieros y, sobre todo, siempre me queda la preocupación de que algún día al dueño de alguno de ellos se le ocurra apagar el servidor y retirarse a disfrutar la vida en alguna playa del Caribe con mi plata y la de ustedes 😊.
No ha pasado.
Que yo sepa.
Pero dejar tu dinero en esos servicios como forma de ahorro nunca me ha parecido una gran idea.
Y así nació la aventura…
Lo curioso es que al principio uno piensa que el proyecto termina cuando la empresa queda creada, obtienes el EIN y abres la cuenta bancaria.
Por cierto, el EIN (Employer Identification Number) es algo así como el NIT de la empresa ante el gobierno de Estados Unidos.
Pero después descubrí que eso es apenas el comienzo.
Luego vienen los clientes, las facturas, la contabilidad, los pagos empresariales, los reportes, los registros, los respaldos documentales, las obligaciones con el Estado de Wyoming, las obligaciones con el IRS, los calendarios de cumplimiento y todo el orden administrativo que hace que una empresa realmente funcione.
Por cierto, el IRS (Internal Revenue Service) es algo así como el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) de Estados Unidos. Es decir, esos señores que tarde o temprano quieren saber qué hiciste con tu plata 😊.
Y bueno… hoy por fin puedo decir que Mario Chacon Consulting LLC ya está completamente operativa.
- Tenemos clientes activos.
- Tenemos ingresos reales.
- Tenemos facturación.
- Tenemos cuenta bancaria empresarial.
- Tenemos dominio propio y una página inicial: mariochacon.com
- Tenemos Google Workspace con nuestros correos corporativos.
- Tenemos registros contables al día.
- Tenemos documentación corporativa organizada.
- Tenemos cumplimiento con Wyoming.
- Tenemos cumplimiento con el IRS.
- Y, sobre todo, tenemos procesos que funcionan.
Lo que más satisfacción me da es que prácticamente todo este camino lo recorrí yo mismo.
Aprendí cómo constituir una LLC, obtener un EIN, abrir una cuenta bancaria empresarial en Estados Unidos, cumplir con las obligaciones fiscales y estatales, organizar la documentación, mantener la contabilidad al día y, principalmente, entender qué demonios estaba haciendo 😊.
¿Lo volvería a hacer para mí?
Sin ninguna duda.
¿Lo haría nuevamente para terceros?
Probablemente no.
Pero sí estaría encantado de compartir la experiencia y brindar consultoría a quienes quieran recorrer el mismo camino.
Porque crear una empresa es relativamente fácil.
Igual que con el SIN… todos saben cómo abrir una empresa. Lo divertido viene después 😊.
Lo realmente difícil es lograr que funcione, esté ordenada y se mantenga en cumplimiento.
Ahí es donde empieza la aventura.
Y hoy, justamente eso, es lo que estoy celebrando.